
La verdad que no sabía si ponerlo como un capítulo más de mi vida o que, pero resulta que lo que me aconteció, en horas de la siesta en Florida, por más corto que fue, alcanzó y sobró para juntar mi indignación por el resto del día.
Por tercer día consecutivo me dirigía hacia mi nuevo trabajo. Por cuestión de “hacer tiempo”, me desvié por calle Florida para pasear un poco. Allí me encontré con una banda de reggae muy buena: Hermanos del león. Los hermanos rastafaris tocaron el lunes, martes y miércoles consecutivamente.
La verdad que le ponen muchas pilas y suenan demasiado parejo. Los que me conocen saben que siempre intenté apoyar a las bandas independientes porque me tocó trabajar con ellas y se lo que la reman desde abajo para ser escuchados. El hecho es que hoy, mientras estaba parado en un costado escuchando la banda, una señora, con más de 50 años de vida, me pasó por el costado, empujándome, y diciendo: "estos negros de mierda que vayan a laburar". En ese instante una rabia gigante nació desde mis pies, recorrió mi cuerpo y salio por mi boca pronunciando unas palabras que decían más o menos: "que vieja cagetuda".
Al perecer, mi reacción la escucharon no tan solo las personas que estaban al lado mío sino también la propia señora, que atinó a darse vuelta y discutirme:
- ¿Cómo dijo joven?
- Si, porque ellos están trabajando. Ellos viven de esto y hacen lo que le gusta y sienten. ¿Usted a que se dedica?
- Yo soy ama de casa.
- Entonces vaya a trabajar usted y deje de joderlos a los chicos que tan buena música hacen.
Con esa respuesta, y ante la mirada firme de uno de los percusionistas que pasaba la gorra, le di la espalda a dicha mujer y disfrute la música.
La pregunta es: ¿Qué derecho tiene una vieja conchuda de tratar de "Negros de mierda" a unos músicos (muy copados por cierto, búsquenlos por internet) que intentan ganarse la vida haciendo lo que más les gusta?




