miércoles 25 de noviembre de 2009

Diarios del Boli, capítulo III: De negros de mierda a vieja conchuda


La verdad que no sabía si ponerlo como un capítulo más de mi vida o que, pero resulta que lo que me aconteció, en horas de la siesta en Florida, por más corto que fue, alcanzó y sobró para juntar mi indignación por el resto del día.
Por tercer día consecutivo me dirigía hacia mi nuevo trabajo. Por cuestión de “hacer tiempo”, me desvié por calle Florida para pasear un poco. Allí me encontré con una banda de reggae muy buena: Hermanos del león. Los hermanos rastafaris tocaron el lunes, martes y miércoles consecutivamente.
La verdad que le ponen muchas pilas y suenan demasiado parejo. Los que me conocen saben que siempre intenté apoyar a las bandas independientes porque me tocó trabajar con ellas y se lo que la reman desde abajo para ser escuchados. El hecho es que hoy, mientras estaba parado en un costado escuchando la banda, una señora, con más de 50 años de vida, me pasó por el costado, empujándome, y diciendo: "estos negros de mierda que vayan a laburar". En ese instante una rabia gigante nació desde mis pies, recorrió mi cuerpo y salio por mi boca pronunciando unas palabras que decían más o menos: "que vieja cagetuda".
Al perecer, mi reacción la escucharon no tan solo las personas que estaban al lado mío sino también la propia señora, que atinó a darse vuelta y discutirme:
- ¿Cómo dijo joven?
- Si, porque ellos están trabajando. Ellos viven de esto y hacen lo que le gusta y sienten. ¿Usted a que se dedica?
- Yo soy ama de casa.
- Entonces vaya a trabajar usted y deje de joderlos a los chicos que tan buena música hacen.
Con esa respuesta, y ante la mirada firme de uno de los percusionistas que pasaba la gorra, le di la espalda a dicha mujer y disfrute la música.
La pregunta es: ¿Qué derecho tiene una vieja conchuda de tratar de "Negros de mierda" a unos músicos (muy copados por cierto, búsquenlos por internet) que intentan ganarse la vida haciendo lo que más les gusta?

jueves 15 de octubre de 2009

Diarios del Boli, capítulo II: It´s Only Rock and Roll (parte 2)



Apenas 15 minutos pasaron para que "La 25" comience a sonar con su rock and roll. Como no era mucho de nuestro agrado, atinamos a sentarnos en la tribuna. Pasó un ratito y con Andrés, al ver al agite que mostraban los seguidores de la banda, partimos rumbo al campo. El Turco se quedó sentadito. Media hora tocaron bajo la intensa llovizna porteña.
Luego siguieron "Las Pelotas", y allí fue que pasó una de las primeras emociones de la noche. En el medio del agite de los fieles seguidores peloteros, observamos que cerca del escenario, en el medio, comenzaba a hacerse una ronda (típica antes de un pogo). Lo curioso es que la banda que lideraban Germán Dalfuncio y Alejandro Sokol estaba tocando un tema lento, lo que no daba para poguear. Cuando miramos bien, observamos a un individuo, de estatura mediana, con pocos pelos, un poco largos, a la altura de los hombros; poseía en su dentadura de apenas dos o tres dientes; para rematarla, al ser tan flaco y encorvarse un poco, era igual a Golum (personaje del Señor de los Anillos). Lo curioso del caso, es que, además de ser tan parecido, el pibe estaba reventado por las drogas, fármacos y bebidas alcohólicas. Por ende, se transformó el Golum Reventado. Todo un personaje.
La noche pasaba y "Los Piojos" también. Allí, momentáneamente, la lluvia había parado. El momento cumbre de la noche se acercaba. La adrenalina subía más que nunca. Las gotas del cielo volvían a caer por sobre nuestros cuerpos. Para ese entonces, la Fer, que batalló contra la policía, inadaptados, rolingas y otras personas; estaba con nosotros. Al grito de: "Vamo, vamo, vamo los Stone", la gente pedía por sus ídolos. Cuendo todos estabamos acurrucados, saltando y cantando, fue el momento ideal para que Jagger, Richards, Wood y Jones salieran a escena luego de la explosión del Big Bang en el video que mostraron. "Jumpin Jack Flash" fue el tema elegido para aquella apertura.
Fueron cerca de dos horas y medias lo que tocaron los Rolling. Para ser precisos, el recital arrancó a las 21.57 y terminó a las 0.15. Los minutos pasaban y el concierto era cada vez más intenso. El Turco poseía por dentro de su remera, una riñonera en la que tenía el celular, llaves y unos caramelos "Vita C". Del amontonamiento que se produjo, por sobre todo cuando el escenario se movió para la mitad de la cancha, los caramelos comenzaron a derretirse. En ese momento, como su Motorola tenía más hambre que el Chavo de bajón, decidió comerse los dulces derretidos. Esto produjo un empacho en el celular del Turco, lo que día más tarde provocaría su muerte.
La noche continuó hasta llegar a su momento cumbre, el que nunca olvidaré: Con "Satisfaction" sonando y al grito de la multitud tarareando la canción, Mick Jagger atinó a recoger una remara que le habían tirado, y con su pose característica, y con una mano en la cintura y la otra revoleando la remera junto con todos su seguidores, se despidió del Monumental de la mejor forma.
Como olvidar esa noche. Como olvidar ese viaje, porque después vinieron días fantásticos en los que pasaron: El Churrasquito, The Roxy, El Mito Puma, U2 y…. Solamente me despido agradeciéndoles a mis amigos o mejor dicho, mis hermanos, por ese momento vivido. Ya reviviré otros. Espero que les guste. Saludos a la distancia.

domingo 11 de octubre de 2009

Diarios del Boli, capítulo II: It´s Only Rock and Roll (parte 1)


Que mañana aquella del 23 de febrero de 2006. El día anterior, con mi fiel amigo-hermano Andrés, habíamos llegado al departamento del querido Chocolatao en el barrio de San Telmo en Capital Federal. Como Choco rendía esos días, las primeras noches prácticamente no lo vimos. Recuerdo que bien llegamos, nos dio la Guía T y nos dijo: “El subte línea C, estación Independencia los trae. Sino, les presento al Glorioso 59. Colectivo que los llevará a todos lados. Arréglenselas solos muchachos”.
Dicho y hecho, ese día recientemente nombrado, por la mañana nomás, llegó el Turco para almorzar con nosotros. Los nervios empezaban a correr, la adrenalina también. Me acuerdo que amaneció con un sol enorme, pero que a las 15, cuando enfilamos para el Monumental, la llovizna ya era incesante. Viajamos en el Glorioso, hasta las cercanías del estadio. En ese viaje nació el famoso “Compro”. Acción inventada por RR para apropiarse de una muchacha linda que veíamos en la calle. Por supuesto, en la ciudad de la furia, nos quedamos sin plata de tanto comprar hasta que llegamos al estadio. Nipur, que había ido con nosotros hasta la puerta del lugar, dio media vuelta y se volvió, ya que la entrada que tenía era para el 21 y ya había vivido semejante show. Recuerdo la hora exacta: 16.45 estábamos poniendo los pies en el recital. ¡Que Recital!
Lo que pasó en ese lugar. Las bandas que tocaron, lo que nos pasó y hasta la historia del primer y único celular empachado, se las cuento el jueves. Disfruten estas líneas y no se desesperen, it´s only rock and roll

martes 29 de septiembre de 2009

Diarios del Boli, capítulo I: Revolución frijolera


La verdad que la cabeza giraba y giraba y no sabía por cual de las tantas historias que venía pensando iba a comenzar a relatar. Opté por elegir una que tenga diferentes sensaciones, emociones y, lo más importante, que reúna gente que quiero.
Recién comenzaba febrero de 2004. Tras un paso veraniego por Mina Clavero, con un grupo de amigos emprendimos rumbo hacia la ciudad cordobesa de Cosquín. Allí, entre el 4 y el 7 se realizaría el Cosquín Rock. Carucha, Andrés y el Enano eran mis compas con los que pasamos casi un mes enterito fuera de Tucson. Ya ubicados en la zona veraniega y tradicionalmente folclórica, a la caravana se sumarían: Luque, Juancho, Jo, La Bolita, el Tío Lorenzo, Poly y no se si estaré olvidándome alguno. Además del grupo rotundo de sarmientinas entre las que se encontraban novias de algunos, futuras novias de otros, hermana de Don Enano y muchacha de una noche de Cristian. Todos, alojados en la casa de la tía del petiso.
No vamos a entrar en detalles de las bandas y solistas que vimos en esos cuatro días de rock and roll. Pero el hecho más significativo, o la revolución, se inició ese sábado 6 de febrero de 2004, cuando un grupo de rebeldes sin causa intentaron tomar el control de las arcas masculinas. Lo curioso del caso, que estos muchachos, al ver el poder que podían tener, se dividieron en dos grupos comandados por: Juan de la Cruz "La Bolita" Gómez Romero y José Sebastián "Frijolito" Lorenzo Pisarello.
Ambos se hacían llamar comunistas. Ambos querían el bien para “el pueblo” e igualdad para todo. Las muchachas sarmientinas, acompañadas de Cheila, miraban asombradas. Se llamó a elecciones internas y tras una segunda y una tercera vuelta, y luego de haber sufrido un intento de saqueo de urnas, La Bolita se proclamó delegado de viaje, relegando al Enano a la vergüenza pública por intentos de soborno y estafa.
El camino de la política en Juan de la Cruz llegó rápidamente a su fin. Sin ir más lejos, el 9 de febrero, llegando a Tucumán, no se supo más de él. Distinto es el camino de Lorenzo Pisarello, que aprendió de sus errores de corrupción y hoy, aún involucrado en la política y en el periodismo, intenta pelear por las cosas que le resultan injustas en la vida. Patadas, gases, chirlos, palos en el c…, roturas de ligamentos y muchas más son las cosas por las que pasó el Enano en estos años. Pero eso, por la banca, los momentos vividos y muchas cosas más, fue, es y será reconocido como uno de mis grandes amigos. Como mi hermano del alma.

viernes 18 de septiembre de 2009

Adiós, hasta pronto

Fue una rara sensación, rarísima. Ni linda ni fea, aunque me inclino un poco más por la segunda. Pero me parece que lo que más sentí fue un alivio. Porque lo tenía atragantado por más de dos meses y tenía esa necesidad de ir, esa necesidad de visitarla.
No fui solo. No me animaba y no sabía como iba a ser la reacción. Lo cierto es que entrando al recinto, las piernas y las manos comenzaron a temblar. El habla se me iba sola. Vueltas por aquí, vueltas por allá, junto a mi hermano, hasta encontrar lo que buscábamos. Esa pequeña casilla negra.
Allí estaba. Recostada y descansando, pero esperándome. Porque era yo el que faltaba, el que no la había despedido. Y para eso hice os 1300 Km. Para decirle gracias. Para derramar todas las lágrimas que quedaron atragantadas el 25 de junio. Esas lágrimas que pedían salir, pero no en cualquier lugar, sino delante de ella. Porque fue mucho lo que me dejó, y eso no lo hace cualquiera. Fui a decirle adiós. Pero ese adiós será momentáneo, y no para siempre. Se que nos volveremos a ver.
Será un “hasta pronto”, aunque para mi siempre estuvo, está y estará conmigo; y será para toda la vida.

sábado 22 de agosto de 2009

Aunque ganes o pierdas…


Tranquilamente podría haber sido un día más, un sábado más. Esos que te levantas a las 12, 13 o 14 sin drama y que, por producto de la resaca, te duele todo el cuerpo. Pero la realidad marcaba otra cosa. Después de haber pasado un gran viernes, tranquilo, con muy buena compañía y con vinito de por medio, la mañana del sábado arrancaría temprano: 9.30 hs.
Mate en la mano y armando algunas empanadas para venderle a mi fiel comprador, El Mono, arrancó un día que sería de los mas disfrutados, por lejos. Con el pibe Facundo encaminamos nuestro viaje rumbo a microcentro, allí nos esperarían varios amigos. Junior, Nacho, Flor, Gaspar, Juan Luis y sorpresivamente apareció mi gran amigo El Turco.
Al grito de “entradita en la mano”, llegamos a las inmediaciones del Nuevo Gasómetro. Las pulsaciones levemente comenzaban a subir. La cola eterna de autos particulares, colectivos y trafics eran impresionantes. Ya en la tribuna, comenzó la máxima emoción…
Cantitos previos, y muchos, empezaban a gastar la garganta. La salida del árbitro y colaboradores sería la señal para prepararse. En ese momento, atiné a cantar como nunca y a mirar el cielo. En el hueco que se produjo en el medio de las nubes blancas para despejar ese celeste radiante, me pareció ver la imagen de la persona que tanto amé y me dejó recientemente. Bajé la cabeza y allí, justo allí, y al grito de “esta campaña volveremos a estar contigo”, Satanás Páez y otros 10 guerreros salieron a la cancha para narrar el sueño grande, el sueño de primera.
Ya con el partido 1 a 0 abajo, el Vende Humo de Migliore le ahogó al Flaco Pereyra el grito del empate. Grito que no tardaría mucho en llegar. Tras un frentazo impresionante de Barone, sentí algo que nunca pensé que iba a sentir y paso a contarles lo que pasó: Las piernas me temblaban y se vencieron hacia atrás, sentándome en la tribuna. Allí, con otros 3 desconocidos nos abrazamos sin parar de gritar. Al pararme, allí estaba mi amigo de la infancia: Gaspar. Florencia y otros 2 desconocidos pasaron también por los abrazos. Él último y el más largo fue con el flaco Facundo, con el cual ambos vimos nuestras caras de felicidad, LA FELICIDAD. La lágrima amagó salir, pero se contuvo. La garganta empezó a sentir un gusto raro, como si estuviese lastimada. Sucede que el nudo que había en ella desapareció y la sensación divina quedó allí.
El partido terminó y por primera vez en mi vida, no me importaba el resultado. El sueño empieza a rodar y hoy pasó la primera de las 38 batallas. El sueño estaba cumplido. Esto es sensacional.

jueves 20 de agosto de 2009

Cuanto triunfo de impostores en nuestra cara



Creo que la mayoría sabe de mi fanatismo por Callejeros y la alegría que me produjo saber que quedaron en libertad. Pero la verdad es que no quedé conforme con el fallo. Como será de corrupto este país, que hay que desviar el foco de atención a donde realmente estuvo la peor de las sentencias. La noticia hoy es "Callejeros está en libertad" y no "las funcionarias y los policías corruptos e incompetentes solamente recibieron un año de castigo", ¿hasta cuando?
¿Se puede pensar en un país serio?, ¿se puede ilusionar la gente con "justicia", si en Argentina nunca la tuvimos?, ¿existe la justicia?
No daba para festejar en la cara de los padres dolidos por las pérdidas de los hijos, me parece una falta total de respeto. Ayer no hubo un vencedor en la causa y si hubo muchos vencidos. Porque la noche del 30 de diciembre de 2004 quedará en la memoria de muchos, de todos. Sobre todo los que mamamos el rock desde bien abajo. Los que fuimos, vamos y creo que iremos al más remoto de los lugares para ver tocar a un amigo, primo y banda que nos guste. Nos podría haber pasado a cualquiera.
No creo que sea casualidad, porque mucho no creo en las casualidades. Pero ayer, instantes antes que se lea la sentencia, comenzaron a caer lágrimas del cielo. Porque no era lluvia, eran lágrimas que reclamaban justicia. Lagrimas que, misteriosamente, dejaron de caer segundos después que dijeron que los integrantes del grupo Callejeros quedaban en realidad. ¿Será casual?